Dos horas y media de autobús

Dos horas y media de autobús dan para muchas cosas. Aunque parezca un tiempo reducido, es aprovechable. La cabeza no para algunos días (hay a quién no le para nunca) y, si no consigues entretenerte con nada de lo que tienes disponible en el autobús, piensas en muchas cosas. Importantes o no. Urgentes o no.

 

Autobús

 

Dan para alegrarte de haber elegido la opción Expres y no tener que hacer las correspondientes paradas en los tropecientos pueblos que hay por el camino, aunque así habrías tenido más tiempo para pensar.

Dan para darse cuenta, una vez más, de que estamos haciendo lo correcto. Aunque de miedo, aunque de vértigo. Estamos luchando por lo que creemos que es mejor para nuestra familia, ¿cómo puede ser esto malo?

Dan para echar de menos a tus hijos y alegrarte porque vas a ver a su madre.

Dan para pensar en el calor que siempre dicen que hace en Madrid, y en lo mal que llevas el calor, aunque vayas a estar en una tienda con aire acondicionado.

Dan para pensar en formas de promocionar a través del blog el negocio que vas a poner en marcha, sin ser un pesado, y sin perder los pocos lectores que tienes por hacerlo. No quieres que la gente se canse de leerte.

Dan para volver a echar de menos a tus hijos y volver a alegrarte porque vas a ver a su madre.

Dan para echar, una vez más, un vistazo al plano del metro de Madrid. No quieres perderte. Y aunque creas que lo tienes controlado, siempre te queda la sensación de que mejor volverlo a repasar.

Dan para repasar todo lo que falta hasta la apertura de la tienda. Tenemos todo más o menos en marcha, más o menos lanzado, pero falta mucho camino.

Dan para trastear con el móvil en silencio hasta que en la radio del autobús suena Radiolé, y entonces te pones los míticos auriculares de Autorés y escuchas un disco de Red Hot Chili Peppers.

Dan para acordarte de que te tienes que acordar de decirle a mamá que a Pablo le está saliendo otro diente y que Luís sigue sin parar quieto ni un segundo.

Dan para, otra vez más, echarlos de menos y, otra vez más, alegrarte porque vas a abrazar muy fuerte a su madre.

Dan para escribir esta entrada del blog, que aunque no sea nada del otro mundo, te parece que ha quedado chula.

Fin de trayecto.

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3 comentarios en “Dos horas y media de autobús

  1. Raúl ánimo, sois muy jóvenes y ya veréis como todo saldrá bien. Además siempre será mejor el haberlo intentado. Y estoy convencida que está empresa saldrá adelante. Un abrazo y un beso para los cinco.

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  2. Da mucho vértigo y muchos comederos de cabeza el poner un negocio, lo sé por experiencia, nos pasó a mi marido y a mi cuando decidió poner la papelería al quedar en el paro al poco de nacer Pitufin. Hay que luchar mucho todos los días, pero siempre juntos. Mucho ánimo y mucha suerte para el negocio. Besos!!!

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