Cansancio

Cansancio. Cansancio extremo. Y no me refiero a ese que sientes cuando has salido a correr y has tenido que parar porque no podías más, aunque quisieras más. Ni al que puedes sentir cuando has estado trabajando sin parar y aún así no has acabado el trabajo (aunque el trabajo nunca se acaba). Ni a cansancio mental, que a veces es peor que el cansancio físico. Me refiero al cansancio que tienes cuando no puedes más, pero, aún así, tienes que seguir adelante, aunque vayas a cansarte más todavía. No puedes parar, hay que seguir, estés como estés. Porque al sueño te acostumbras. A dormir tres, cuatro o cinco horas te acostumbras. Por eso ya hemos pasado. Pero a este cansancio…

Estás deseando que acabe el día para descansar de una maldita vez. Y cuando parece que no puedes pasar una noche peor, la siguiente la supera, y te quedas con la sensación de que es una de las peores noches de tu vida, o al menos de las más difíciles. Y, si la noche ha sido difícil, afrontar el día siguiente con el cansancio acumulado de pasar por esto, dos, tres veces seguidas, es… Pero, insisto, no tienes margen para decir “yo me bajo”, y que sigan los demás, en esto no hay “los demás”. 

Mellizos con conjuntivitis, otitis, placas en la garganta, fiebre y mocos. Cada uno con, por lo menos, tres de la cinco cosas. Intentas que duerman. Intentas dormir. Pero… Se despiertan, lloran, hay que darles medicinas… Intentas dormir otra vez. Empiezas a soñar, tienes esa sensación tan agradable de empezar a soñar, de empezar a quedarte dormido, con la boca pastosa…  Pero… Noches eternas. Pasan las horas y ves que todavía no has pegado ojo y se acaba el tiempo posible de descanso. Que llega el día y todo empieza de nuevo sin haber acabado antes.

Por el día, el mundo no para, con sus cosas. Y entonces piensas, una y otra vez, que “venga palante”, y a ver si esta noche ya toca… Sacas, no sabes de dónde, fuerzas para cambiar pañales, salir de paseo, leer cuentos (sí, también requiere esfuerzo), jugar en el suelo, etc.

Yo creo que las mamás y los papás siempre tenemos una reserva de fuerzas guardada para casos de emergencia. Da igual lo cansada o cansado que parezca que estás. Es algo inexplicable, pero, para ellos, siempre hay fuerzas.

Anuncios

2 comentarios en “Cansancio

  1. No os preocupéis, el cansancio se pasa y te hace más fuerte.
    Todo lo que vale mucho la pena, necesita un gran esfuerzo. Estáis construyendo una “gran catedral” y hay etapas en que toca poner ladrillos a pleno sol.
    Mucho ánimo!!! Ya dormiréis….
    Un abrazo

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s