El accidente

Estás trabajando. De repente recibes una llamada de teléfono. Es tu mujer. Te dice que tu hija ha tenido un accidente de coche con un compañero del cole y su papá que era quien les llevaba. Está con ella. Tiene un rasguño y un chichón, pero está bien, aunque un poco acelerada y mimosa. Te asustas, pero intentas no perder la calma. Te ha dicho también que los mellizos están acompañados por una prima (otra vez sale lo importante que es tener una red de ayuda alrededor). Inicialmente piensas que la situación está controlada y que puedes seguir trabajando, no falta demasiado para la hora de salir. Entonces te das cuenta de que tu hija y tu mujer te necesitan. Debes irte. El camino andando hasta el parking se hace interminable. Ya en el coche pasas por el lugar del accidente. Ves el coche en el que iba tu hija y te acojonas. Sabes que está bien, pero te acojonas. Con el miedo en el cuerpo, sigues hasta el hospital. Cuando la ves, entonces sí, te tranquilizas. Llora. No le gusta el hospital (supongo que a nadie). Un par de pruebas rutinarias, todo bien. Tiene que comer algo y, si le sienta bien, nos vamos. Un rato después está jugando y corriendo con el compañero de clase que iba en el coche con ella. Definitivamente están los dos bien, gracias a Dios. Mañana tendrán algo para contar en la asamblea de la clase. Qué ganas de llegar a casa.

En los siguientes días, es tranquilizador saber que no ha cogido miedo a montar en coche. Ni siquiera al pasar por el mismo sitio. Pero parece que no todo está bien. Notamos que, algunos días, al poco tiempo de quedarse dormida, está intranquila soñando algo, se sobresalta y habla. Pensamos que puede tener relación con el accidente, y nos preocupa. Si no lo ha “cerrado” bien, en cualquier momento puede volver a salir.

Papá y mamá recuerdan uno de los libros que les recomendó Nika Massoumian y que leyeron pensando en que en algún momento les podría ayudar. Es “El cerebro del niño”. Explica que, en situaciones que pueden ser traumáticas para los niños, es conveniente pedirles que cuenten lo que les pasó. Así pueden comprender lo qué ha sucedido, conociendo sus emociones.

El cerebro del niño

Así que, varios días, al llevar y traer a Julia al cole, y con distintas personas en el coche o en casa, hemos intentado ponerlo en práctica. Ella no es muy dada a hablar, así que es un poco complicado que lo cuente. Pero lo que sí hemos podido hacer es “guiarla” con preguntas para que vaya hablando de todo lo que pasó. Lo recordaba perfectamente, y no parecía molestarle hablar de ello. Con cada pregunta se soltaba un poco más, hasta que llegamos al fin de la historia, que era llegar a casa sana y salva.

Parece que dejó de estar intranquila y no volvió a soñar lo que fuera que soñara. No podemos estar seguros de si era algo relacionado con el accidente. Pero, si lo era, en este caso, tratarlo de esta manera, parece que nos ha ayudado.

Anuncios

7 comentarios en “El accidente

  1. Bueno lo primero no sabía nada y me alegro que todo se quedara en un susto-anécdota mucho besos para Julia.
    Por otro lado os agradezco el comentario del libro, me viene muy bien para una situación traumática por la que mi Lu ha pasado días atrás y de la cual le cuesta hablar así que lo leeré.
    Gracias.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s