Compartiendo virus y bacterias

Aquí compartimos todo. En esta casa todo se comparte, hasta los virus y bacterias. Porque compartido, todo es mejor. Para qué se va a poner malo uno solo si podemos ponernos malos los cinco. De esta forma reforzamos los vínculos familiares, nos mantenemos más unidos.

No recuerdo cuando fue el último día en el que estábamos los cinco en perfecto estado, pero debió de ser hace meses. Desde entonces, hemos pasado por toses, mocos, diarreas, vómitos, dolores de garganta, fiebres… Siempre es igual, empieza uno y se lo pasa a otro, y ese a otro… y cuando vamos a acabar con algo (si es que no volvemos a empezar), puede que ya estemos con lo siguiente. Vamos, un fiestón.

Hace un par de semanas nuestra hija mayor y varios de sus compis del colegio tuvieron un virus y estuvieron con vómitos o diarrea. Como al virus debió gustarle nuestra casa, siguió por aquí unos cuantos días. Mamá con diarrea y molestias en el estómago varios días. Litros de suero, corrieron por sus venas… Los dos mellizos estuvieron con diarrea. Y yo casi me libré, porque pasé un día con el estómago dando guerra y esperando lo peor. Por suerte para mí, se quedó sólo en eso. Casi dos semanas nos ha durado la broma.

No me gusta no estar bien (supongo que como a todo el mundo). Reconozco que no soy buen enfermo y seguramente no estoy tan mal como pueda parecer. Siento bastante impotencia. Odio estar más de una semana con una tos puñetera que me hace hasta tener agujetas. Yo normalmente pasaba los inviernos con un sólo catarro y unos días de tos y dolor de garganta y ya. Este año ya he roto la media. Y lo que me debe quedar. Ya no estoy en casa en manga corta, casi no me tomo mis “cafeses” con hielo, ni cerveza con unos minutitos de congelador, y a veces salgo a la calle con bufanda. Ya se que todo esto es lo normal en invierno, pero yo no lo hacía hasta ahora, mamá me llamaba el señor calorías.

En casa tenemos paracetamol e ibuprofeno en todas las modalidades. Infantil, en pastillas, efervescente… Estamos pensando muy seriamente si pedir en la farmacia que nos hagan una tarifa plana y que nos pongan un punto Sigre sólo para nosotros. Y vamos a tener que alquilarle una habitación a la vecina de al lado para almacenar las medicinas, el armario donde las guardamos ya se nos queda pequeño.

Espero que esto sólo dure mientras siga haciendo frío, y que después tengamos un respiro. En septiembre los mellizos empezarán a ir a la guardería y con la vuelta al colegio de su hermana mayor supongo que volveremos a empezar. Los virus se quedan agazapados en los juguetes del cole todo el verano y esperan ansiosos que los niños vuelvan a tocarlos, chuparlos y compartirlos para volver a hacer de las suyas. Y a partir de ahí, volveremos a empezar…

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Un comentario en “Compartiendo virus y bacterias

  1. Yo también estoy de virus hasta el moño, Pitufin lleva 2 semanas malo y no lo apea, lleva lo que va de este mes sin ir a la guardería y menos mal que no me pilló el boca, manos, pies que hay brote entre sus compañeros, caen como moscas los pobres en la guardería. Cuidaros mucho!!!

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