Cómo (no) elegir el nombre de un bebé

 

Una de las decisiones inevitables que deben afrontar un papá y una mamá es la de elegir el nombre de un bebé. Hay quienes los tienen elegidos desde años antes, gente precavida, y quienes no se deciden o prefieren dejarlo para elegir a última hora, gente que va al día. Nosotros teníamos pensado el nombre de nuestra hija mayor, Julia, desde tiempo antes de que naciera. Con los mellizos también. Pablo y Luis podrían haber sido Beatriz y Lucía. De hecho, en algún momento fueron Pablo y Beatriz. Pero esa es otra historia.

Como veis, nos gustan los nombres más bien clásicos. No tenemos nada en contra de las Jennifer o los Kevin. Pero nos gustan más los nuestros, simplemente. Y de eso va esta entrada del blog. De nombres raros y nombres normales. Aunque todo es opinable, por supuesto.

 
Evidentemente, el nombre de un hijo debe gustarle a su padre y a su madre, que para eso lo eligen. Pero hay que tener en cuenta también que acompañará al niño o la niña, al hombre o la mujer, durante toda su vida. Y que los niños y los adolescentes, pueden ser muy crueles. Las personas mayores no es que podamos serlo, es que lo somos. Porque es de ser muy cruel, con tus hijos que es peor, hacer ciertas cosas. Y, volviendo al tema inicial, ponerles ciertos nombres.

 
Como decía al principio, nosotros no tenemos nada en contra de ningún nombre. Cada uno tiene sus gustos. Pero hay que tener en cuenta las combinaciones que se pueden dar con los apellidos, y algunas nos parecen, por lo menos, bastante curiosas. Porque en el colegio se llama a los niños frecuentemente por nombre y apellidos. Y cuando eres adulto, en algunas situaciones, también. Y esto puede ser un poco difícil de llevar en algunos casos.

El otro día apareció en prensa y televisión una chica que se llamaba, atención, Luz Cuesta Mogollón. Yo entiendo que los apellidos son los que son (aunque ahora ya se pueda cambiar el orden), pero ya que son Cuesta Mogollón, a lo mejor es recomendable elegir otro nombre. Según ha estado el tema con el precio de la luz en los últimos días, le tienen que haber dicho de todo a la muchacha. Hablando precisamente de este tema en un programa de radio, salió otro caso. Era Joel León Del Campo. Joel suena igual que “yo el”. Así que, “yo, el león del campo”. Toma ya. No me quiero imaginar una visita al zoo del pobre Joel con sus compañeros de clase.

Así que, futuros papás y mamás. Pensadlo bien a la hora elegir el nombre de vuestro bebe. Tened en cuenta que los guste a vosotros, por supuesto, pero que no sea lo único.  Ante la duda, y si los apellidos son comprometidos, siempre quedará la opción de usar el típico libro de nombres, tirar de clásicos como Burgundóforo o Cancionila.

 

Si os ha gustado la entrada (y el blog), lo podéis nominar en los Premios Madresfera 2016 en la categoría de paternidad desde aquí. ¡Muchas gracias!

 

premios

 

 

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