En la puerta del colegio…

 

En la puerta de mi colegio se ven muchas cosas. Buenas, malas y regulares. Cosas que hacen los papás y las mamás, y cosas que hacen los niños y las niñas.

 

En la puerta de mi colegio hay coches muy mal aparcados. Muchos coches muy mal aparcados. Demasiados. Incluso se quedan mal aparcados como si no pasara nada mientras mamá o papá están cascando. Mucho tiempo. O mientras están sentados dentro mirando el teléfono móvil.

 

En la puerta de mi colegio hay niños y niñas que van corriendo, saltando, agarrados de la mano con otros, contentos y felices porque la gusta ir al cole. Y también los hay que van tristes, e incluso llorando porque no quieren quedarse allí, aunque ya estemos en noviembre.

 

En la puerta de mi colegio hay padres y madres que tienen prisa, malhumorados, agobiados, porque no llegan vete tú a saber dónde. También hay otros que están contentos, ríen con sus hijos, juegan con ellos, incluso aunque tengan prisa y lleguen también tarde. El mal humor no te hace llegar antes.

 

En la puerta de mi colegio también hay padres y madres que cruzan el semáforo en rojo, sin importarle que les vean los hijos y las hijas de los demás (incluso los suyos) que tienen que aprender que solo se cruza en verde. Hay otros que cruzan cuando tienen que hacerlo, bravo por ellos.

 

En la puerta de mi colegio hay corros de mamás y de papás hablando de los deberes, de las actividades extraescolares, de los profesores, de los modelitos que llevan otras mamás y papás, del buen día que se va a quedar… O que van juntos a tomar un café para hacerlo con más calma, y sin pasar frío.

 

En la puerta de mi colegio hay abuelos y abuelas con sus nietos y nietas porque su padre o su madre no pueden llevarles. Es lo que tiene este país en el que, en algunas ocasiones, es imposible conseguir una conciliación para no tener que depender de nadie en lo más básico.

 

En la puerta de mi colegio estamos Julia y yo. Julia va contenta, corre y se agarra de la mano de sus compis. Yo, algunos días tengo prisa, pero no me enfado con el mundo, no aparco mal, y no cruzo en rojo. Tampoco me quedo hablando en corros, pero es que no soy muy hablador.

 

Y, como dice la canción, algunos días también, en la puerta de mi colegio hay un charco y no ha llovido…

 

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2 comentarios en “En la puerta del colegio…

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